Hilos tensores de polidioxanona

Publicado por  //  3 febrero, 2015  //  Equipo Médico  //  No hay comentarios

El Doctor Ernesto Pérez nos cuenta algunos consejos importante sobre el Tratamiento de Hilos Tensores de Polidioxanona.

–   ¿Cuáles son las zonas más importante dónde se emplean?

Al tratarse de un material muy seguro, utilizado ampliamente en cirugía cardiaca y oftalmológica, los hilos de polidioxanona se pueden insertar prácticamente en cualquier zona corporal; en medicina estética, y por enumerar las zonas más habituales, se ponen en toda la cara (frente, mejillas, área zigomática, mandíbula,…) y en el cuello, pero también en submentón (papada), escote, mamas, cara interna de los brazos, zona abdominal (sobre todo en la zona periumbilical) y cara interna de muslos y rodillas.

–   Se emplean en el rostro, el cuello, el escote, la mama, muslos, brazos… pero, ¿Funcionan mejor en el rostro?

Es cierto que las diferentes zonas presentan diferentes grados de mejoría como resultado, y la zona con mayor índice de satisfacción puede ser la cara; ello es debido a que zonas más extensas a menudo tienen demasiado exceso de piel y el lifting autoinducido que producen los hilos de PDO no es suficiente. Otra posible causa quizá sea que dichas zonas necesitarían mayor número de hilos y varias sesiones para que la malla que producimos sea lo suficientemente fuerte como para mejorar la flacidez y soportar el peso que en algunos casos hay en abdomen, brazos o muslos.

–       Hacer un pequeñísimo análisis de cada zona y especificar que problema tratan.

El proceso de envejecimiento no es particular de ninguna zona del organismo; la piel va perdiendo consistencia y la estructura de soporte se vuelve flácida, si bien es cierto que en la carase aprecia con la edad un desdibujamiento de los rasgos faciales que suele ser el primer signo de que nos vamos haciendo mayores. Cuando ponemos los hilos en gente joven (35 a 50 años) vemos un efecto preventivo y en personas más mayores el efecto es reparador, pero siempre de modo progresivo y muy natural. El tratamiento con hilos de PDO no pretende cambiar, sino mejorar el rostro, recalibrando las áreas con caída gravitacional y restaurando los contornos.

En el cuello los resultados suelen ser incluso mejores que en la cara, ya que se trata de una zona en la que no suele haber una capa importante de grasa subcutánea, de modo que el efecto de tensión se aprecia con más rapidez. Mejoramos tanto la flacidez como las arrugas verticales y horizontales (collares de Venus).

En escote se pueden mejorar las arrugas intermamarias, y en mamas no demasiado grandes se puede contrarrestar discretamente la caída. Normalmente cuando tratamos las mamas lo hacemos en conjunto con el escote, para crear una malla más extensa que de mayor soporte.

En muslos suele haber mejor resultado que en brazos, sin que haya un consenso en cuanto al motivo, ya que solemos poner más o menos el mismo número de hilos y la zona de muslos es más extensa que la de brazos. Puede ser por que con la edad se pierde la masa muscular de brazos antes que la de las piernas. En ambos casos pretendemos mejorar la flaccidez que resulta del aparente exceso de piel. En brazos y muslos recomendamos añadir al tratamiento con hilos algunas sesiones de mesoterapia reafirmante, ya que hemos visto que mejora mucho los resultados.

La zona de abdomen también suele presentar muy buenos resultados, particularmente en la flaccidez postparto y muy especialmente cuando el parto ha sido con cesárea, aunque hay que esperar unos meses para realizar el tratamiento. Asimismo los resultados de tensado natural de la piel son muy apreciados por aquellos de nuestros pacientes que han perdido bastante peso, si bien recomendamos esperar a estabilizar el peso unos meses antes de realizar el tratamiento.

–  ¿Cuáles serían los precios por zonas?

Aunque en Hedonai siempre hacemos presupuestos personalizados, como orientación una zona cuesta 590 euros (en septiembre la tenemos a 450 euros), aunque el precio varía cuando se hacen varias zonas, o zonas muy pequeñas o muy grandes, o cuando se combina el tratamiento de hilos con otros como mesoterapia o infiltraciones con ácido hialurónico.

Dr. Ernesto J. Pérez Hdez

Doctor Ernesto Perez-13

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